El uso de cheques como medio de pago sigue siendo uno de los más frecuentes en nuestro país, por ello es importante conocer cada tipo de cheque y su respectivo uso para evitar errores que puedan generar que el cheque sea rechazado, lo cual nos hará perder el tiempo y hasta puede ocasionar problemas a futuro.

Uno de los tipos de cheques más utilizados o conocidos es el cheque cruzado, el cual se indica con dos líneas cruzados en diagonal en el frente del mismo, y entre estas se indica el nombre de un banco.

Las líneas cruzadas en el cheque indican que solo puede ser depositado en la cuenta del banco que se nombre entre las líneas, por lo que si el beneficiario desea cobrarlo en efectivo no podrá hacerlo.

Cualquier cheque se puede cruzar. Las líneas deben marcarse de forma clara, desde la parte inferior hasta más de la mitad del mismo, y en su interior debe contener el nombre del banco.

Un cheque cruzado es endosable a un tercero, y seguirá teniendo la característica de cruzado. Es una buena opción para evitar falsificaciones o intentos de cobro ante robos o perdidas ya que se necesita el titular de la cuenta del banco. Una vez que el cheque es cruzado, no se podrá revertir esta característica.

Finalmente, el cheque puede ser “cruzado general” en el cual se indican las dos líneas pero nada en su interior, por lo que la entidad financiera queda a elección del beneficiario, o puede ser “Cruzado especial” el cual indica el nombre del banco correspondiente.

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