Rápida intervención policial tras una supuesta “amenaza de muerte” hacia un agente fuera de servicio en Las Breñas por parte de un menor de 14 años, quien fuera entregado a los minutos a su progenitora por orden judicial.
Un hecho con momentos de tensión se vivió en la tarde de este sábado en pleno centro de la localidad de Las Breñas. Todo comenzó en horario de la tarde de este sábado en la intersección de la Avenida General Jones y San Martín, cuando un efectivo policial que se encontraba de franco de servicio y cargando combustible fue interceptado de manera imprevista por un adolescente de 14 años.
Lejos de tratarse de un cruce menor, el jovencito increpó de forma intimidante al uniformado con frases directas y agresivas como: “Hacete el malo ahora que andás de civil; vení paráte de mano ahora, te voy a matar”.
Frente a esta situación de peligro, la respuesta policial fue inmediata. El agente solicitó el apoyo necesario y, tras un intento de fuga por parte del menor, las patrullas lograron interceptarlo a las pocas cuadras, en la esquina de 25 de Mayo y Differding. Siguiendo el protocolo, el joven fue conducido a la dependencia policial previo paso por el examen médico correspondiente para resguardar su salud e integridad.
La actuación de la Justicia y los organismos de protección
Una vez contenida la situación y radicada la denuncia formal por parte del empleado policial, las autoridades actuaron con celeridad para dar respuesta legal e institucional bajo la carátula de “Supuestas Amenazas”:
Desde la Fiscalía de Investigación Penal N° 1 a cargo de la Dra. Anahí Soledad Fernández se dispuso la notificación formal de la causa tanto al menor como a su madre.
Del Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia N° 1 de Charata, la Dra. Tamara Jaremzuk ordenó que el jovencito sea entregado bajo la guarda de su progenitora y que se le designe de inmediato un defensor oficial para garantizar sus derechos.
Mientras tanto, la Unidad de Protección Integral (UPI) a cargo de la Dra. Gisela Louka se solicitó el envío digital de las actuaciones para realizar el seguimiento del contexto social y familiar del menor.
El equilibrio entre la firmeza y la protección de nuestros jóvenes
Este episodio deja al descubierto dos realidades sobre las que vale la pena reflexionar. Por un lado, resalta el compromiso profesional de las fuerzas de seguridad, cuyo personal actúa con firmeza y rapidez para mantener el orden, aun cuando se encuentran de franco. Por otro lado, preocupa profundamente ver a adolescentes envueltos en actitudes violentas o desafiantes hacia la autoridad.
La intervención de la Justicia de Familia y de la UPI demuestra que el abordaje con menores no busca únicamente la aplicación de una medida punitiva, sino garantizar la contención, la defensa de sus derechos y el trabajo sobre el entorno familiar para evitar que conductas de este tipo se repitan en el futuro.






















































