–TESTIMONIO Dr. Adolfo Saavedra– Lo que en un primer momento se informó como un posible suicidio, hoy es investigado como un homicidio. Y es la propia familia, con el acompañamiento del doctor Adolfo Saavedra como abogado querellante, quien pide justicia y verdad.
En diálogo con nuestro medio, el doctor Saavedra confirmó que fue la familia quien lo convocó para representar sus intereses en la causa, “me unen lazos de amistad con Carlos en la vida privada. Hoy me toca acompañarlos en este duro trance“, expresó con voz contenida. Del “suicidio” al homicidio: las dudas que no cerraban
En las primeras horas posteriores al hecho, circuló la versión de que Carlos se había quitado la vida. Incluso su hermano Cristian habría declarado en ese sentido. Sin embargo, para el abogado, esa declaración se dio “con el calor del momento, para proteger a los sobrinos, a su hermano y a toda la familia“.
Con el correr de los días, testimonios y pruebas comenzaron a arrojar otra luz, “la familia no le cerraban muchas situaciones. Gracias a Dios ha podido salir a la luz, con sendos testimonios que obran en el expediente, que no se trataría de un suicidio, sino de un homicidio“, afirmó Saavedra. Según la investigación que lleva adelante la fiscal de la causa, doctora Anahí Fernández, en el vehículo se encontraban cuatro personas al momento del hecho, Carlos, su hijo menor, y otras dos personas que hoy se encuentran detenidas. Una de ellas sería señalada como el presunto autor del disparo.
El testimonio clave: el hijo menor de Carlos
Uno de los puntos más sensibles de la causa es la declaración del hijo menor de Carlos. El niño presenció el hecho y fue quien, junto a otro joven, acompañó a su padre hasta el hospital. Esa declaración se tomó bajo los protocolos de Cámara Gesell, “tal cual ordena el código procesal y bajo los recaudos necesarios por ser menor“. Para Saavedra, es “un testimonio fundamental“. El menor habría podido “confirmar y detallar cómo fue la secuencia de ese momento tan penoso para él y para su padre“.
La fiscal Fernández actuó con celeridad, preservó el lugar del hecho y ordenó medidas probatorias urgentes. Esa rapidez, según el querellante, fue clave para el esclarecimiento temprano del caso.
El arma y las pruebas que faltan
Un detalle llamó la atención de los investigadores y de la familia fue el arma, aparentemente sería propiedad de Carlos, pero fue hallada a 4 o 5 metros del vehículo y con el gatillo percutor amartillado, es decir, hacia atrás “eso sería uno de los elementos que no le cerraba a la familia para entender que se haya tratado de un suicidio“, explicó Saavedra. Aclaró que aún faltan incorporar al expediente los resultados de pericias que ya se realizaron, pero que todo “va encaminado” a la hipótesis de homicidio.
Aclaró además que el cuerpo de Carlos fue trasladado el mismo sábado a la morgue judicial de Charata para la autopsia. El lunes fue entregado a la familia para los ritos póstumos.
“Creer en la justicia y acompañar a la familia“
Hoy, la prioridad para el abogado y para el entorno de Carlos es la contención, “brindarle contención a la familia Escalda en general, a sus hijos menores, a su esposa, a su padre, a su hermano que están atravesando este momento“, pidió. También apeló a la comunidad de Las Breñas: “Apoyar a esta familia que tan abruptamente pierde un hermano, pierde un padre”.
En lo judicial, el próximo paso es el cambio de carátula. La causa figura actualmente como “muerte de etiología dudosa“. Tanto la fiscalía como la querella solicitarán que se recaratule como “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. “Vamos a esperar que lleguen otras pruebas que están pendientes de resultado. Primeramente vamos a ver cómo la fiscal resuelve recaratular este hecho“, indicó, pese al dolor y a la conmoción, Saavedra se mostró confiado en el sistema judicial chaqueño. “Ciegamente creo en la justicia del Chaco. Tenemos jueces muy probos, una justicia independiente. Y siempre digo que tarde o temprano la justicia llega“, un pueblo conmocionado
Las Breñas, una ciudad de lazos cercanos, llora a uno de los suyos
El caso de Carlos Escalda expone no solo una tragedia familiar, sino también la importancia de no apresurar conclusiones. Lo que empezó como una versión, hoy se sostiene con pruebas, testimonios y el trabajo de una fiscalía que decidió investigar a fondo. La familia no busca venganza. Busca verdad. Y que la muerte de Carlos no quede en un simple “suicidio” que no cierra.
La investigación continúa. Hay dos personas detenidas. Y una familia que, entre el dolor, espera que la justicia haga su trabajo.























































