Un hecho de violencia involucró a adolescentes y armas de fabricación casera en la tarde de este jueves en la intersección de la calle 25 de Mayo y Cortada 4, en el barrio Hipólito Yrigoyen.
Alertados por un desorden en el que se escucharon detonaciones, efectivos policiales acudieron de inmediato a la zona. Al llegar, constataron que el episodio de violencia ya había derivado en el traslado de urgencia de los involucrados al nosocomio local.
Según se pudo reconstruir, la supuesta secuencia violenta se desencadenó cuando un joven de 18 años que circulaba en motocicleta junto a un menor de 15 fue interceptado por otro adolescente de 17 años, quien le arrojó un objeto contundente a la cara. El impacto provocó la caída del rodado y heridas visibles en el conductor.
Sin embargo, el enfrentamiento escaló rápidamente, ya que el menor de 17 años ingresó minutos después al hospital con múltiples heridas de perdigones en la región cervical, brazo derecho y muslo, producto de un disparo efectuado con un arma de fuego de fabricación casera (“tumbera”).
Médicos de turno examinaron a los heridos, diagnosticando al joven de 18 años con una fisura en el radio izquierdo y laceraciones en el rostro y la pierna, mientras que el menor de 17 presentó lesiones de carácter leve producidas por los proyectiles de la escopeta casera.
Tras la rápida intervención de la guardia policial bajo la coordinación del Subcomisario Gustavo Casco, Jefe de Comisaría Las Breñas, en el centro asistencial, ambos lesionados fueron conducidos a la unidad local. Por disposición de la Dra. M. Gabriela Rafart Antón (Equipo Fiscal N° 3 de Charata), se dio intervención a la Unidad de Protección Integral (UPI) y al Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia para dar trámite a las actuaciones correspondientes ante la gravedad de lo sucedido.
Hasta que los padres de estos menores violentos, quienes parecerían no tener autoridad alguna sobre sus hijos, este tipo de situaciones violentas donde se pone en riesgo la vida de ellos mismos y terceros, no van a finalizar, al igual que si desde las autoridades judiciales intervinientes no son más estrictos, continuarían en su accionar estos jovencitos que en casi todas las oportunidades, son siempre los mismos.





























































