Circular en motocicleta con un menor ya representa un peligro latente debido a la vulnerabilidad del niño, pero la práctica de amamantar mientras el vehículo está en marcha eleva el riesgo a niveles extremos.
Esta conducta, observada en ocasiones en la vía pública en horarios de la tarde de este Jueves, compromete seriamente la vida del lactante y la estabilidad del conductor.

¿Por qué es una práctica de alto riesgo?
Los baches o maniobras bruscas pueden provocar que el bebé pierda el agarre o sufra un atragantamiento inmediato, ante el cual es imposible reaccionar sobre la moto, es por eso que para amamantar, la madre debe soltar sus agarres y cambiar su postura, afectando el equilibrio del rodado y quedando desprotegida ante cualquier incidente.
Se debería de tener en cuenta a la vez el viento directo, el polvo y el ruido no solo estresan al bebé, sino que dificultan una deglución segura.
Toda madre debería de tener en cuenta ciertas recomendaciones
Ante la necesidad de alimentar al bebé, se debe buscar un lugar seguro, a la sombra y alejado del flujo vehicular, ya que es fundamental recordar que no existen cascos homologados para proteger adecuadamente el cuello y cráneo de un lactante.
Es preferible demorar el viaje unos minutos deteniéndose en un lugar seguro que lamentar un accidente evitable. La seguridad del niño debe estar siempre por encima de la prisa.





















































