Nuevamente debemos mencionar “tumbera”, y en este caso un progenitor utilizando una de esta amenazando a chicas de 21 años, por supuestos problemas con su hija.
La tranquilidad del Barrio Progreso se vio seriamente afectada en las últimas horas por un violento enfrentamiento que evidencia una preocupante tendencia: el aumento de la agresividad en disputas entre mujeres, que escalan rápidamente hacia la participación de terceros y el uso de armas letales.
De una agresión verbal a una amenaza armada
El conflicto se originó durante la madrugada de este domingo, cerca de las 00:30 horas. Dos jóvenes de 21 años, que circulaban en motocicleta por la zona céntrica (intersección de Av. Paraguay e Inmigrantes), fueron interceptadas por otras dos mujeres cuya identidad se investiga. Lo que comenzó como un cruce de insultos verbales se tornó peligroso cuando las agresoras intentaron derribar a las víctimas de su rodado en pleno movimiento.
Sin embargo, el episodio no terminó allí. Cuando las jóvenes buscaron refugio en el domicilio de un allegado, fueron cercadas por las mismas mujeres, quienes regresaron acompañadas por un grupo numeroso de personas, incluyendo a sus familiares. Según la denuncia radicada ante las autoridades, en ese contexto un hombre mayor de edad (34 años) extrajo un arma de fabricación casera (“tumbera”) y amenazó de muerte a las jóvenes.
Respuesta policial y detención
La rápida intervención del personal de la Comisaría de Las Breñas, bajo la supervisión del Comisario Principal Justo David Castel, permitió identificar al principal sospechoso mediante testimonios clave recogidos en el lugar de los hechos.
A partir de las directivas del Dr. Fernando Ojeda, de la Fiscalía N° 2 de Charata, efectivos de la Guardia de Prevención lograron la aprehensión de un hombre de 34 años, señalado como el responsable de manipular el arma casera durante la intimidación grupal.
La violencia como respuesta automática
Este incidente pone de manifiesto una realidad social alarmante como la falta de resolución pacífica con discusiones fortuitas en la vía pública se transforman en “ajustes de cuentas” familiares en cuestión de minutos.
Ya se darían una participación activa de mujeres en enfrentamientos de este calibre, sumada al respaldo de figuras paternas armadas, agrava el tejido social, y, una vez más, el arma de fabricación casera aparece como el elemento de coacción predilecto, elevando el riesgo de una tragedia en plena zona urbana.
El detenido permanece alojado en la unidad policial bajo la carátula de “Supuestas Amenazas con Arma de Fuego“, mientras los investigadores continúan con las tareas para identificar al resto de los participantes de la agresión inicial.
























































