Intervención policial por el bienestar de un canino derivó en una solución comunitaria, luego de haberse llevado adelante una denuncia por estar el can atado a la interperie.
Durante el mediodía de este sábado, personal policial de guardia tomó intervención tras la alerta de una vecina sobre un perro mestizo de tamaño mediano y pelaje marrón que se encontraba atado a la intemperie en el patio de una vivienda deshabitada.
Al constatar la situación, las autoridades dieron intervención inmediata a la Dra. María Emilia Rudaz, a cargo de la Fiscalía Rural y Ambiental, quien ordenó localizar al responsable para regularizar la situación del can en un lapso de 24 horas. En una primera instancia, una vecina de 58 años de la zona colaboró informando que el cuidador se había retirado momentáneamente en su motocicleta.

Horas más tarde, los efectivos regresaron al lugar y lograron entrevistarse con el responsable del animal, un ciudadano jubilado de 76 años. El adulto mayor se mostró totalmente receptivo a las directivas judiciales y explicó de forma sincera que mantenía al perro sujeto durante el día debido a que solía escaparse, reaccionar de manera agresiva con otros animales y generar riesgos para los transeúntes, aclarando que por las noches duerme en el interior del inmueble.
Lejos de una resolución conflictiva, la intervención policial adoptó un enfoque humanizado y colaborativo: con ayuda de los propios uniformados, se instaló una guía de alambre en el suelo para proveerle al animal un amplio rango de movimiento y se le acondicionó un espacio de descanso con chapas y mantas para resguardarlo del clima.
La acción comunitaria contó además con el testimonio y apoyo de otra vecina de 42 años, quien respaldó el buen trato general que el dueño le brinda a su mascota y donó solidariamente un collar para el can. Las mejoras y el informe de la situación fueron remitidos formalmente a la Magistratura ambiental competente.




















































