Una comerciante local quiso solicitar a “Naranja X” una ampliación del monto de su saldo, pero cayó en manos equivocadas y resultó estafada por más de 2 millones de pesos.
La situación económica en general está agravada por los repetidos e interminables aumentos en combustibles y consecuentemente esto repercute directamente en el transporte y así, a cada alimento que pretendemos consumir, teniendo a la vez los comerciantes que readaptarse a la escalada de precios cada semana, debiendo en algunos casos hasta hacer uso de sus tarjetas de créditos personales para la adquisición de estos, como ocurriera en esta oportunidad.
El hecho ocurrió días atrás y denunciado a las pocas horas de darse cuenta la mujer de su error ante las ávidas manos de delincuentes virtuales que están al acecho y hasta siendo llamativo y a la vez repudiable, porque quienes llevan adelante este tipo de actividades fraudulentas, abonarían cierto canon establecido por “Google”, ya que el auspicio es “promocionado” y estando en primer lugar cuando se abre el navegador.
Tal información llegada a este medio de comunicación, esta estafa se produjo el pasado 3 de Enero, oportunidad en la que la comerciante ingresara a un sitio en donde se comunicara a través de la red social WhatsApp bajo el nombre de “Naranja x”, siendo atendido por un masculino que ofrecía lo que ella solicitaba, la ampliación del monto de su Naranja X, brindando para ello una serie de pasos a cumplimentar, como descargar la App “Supremo Móvil”, pidiendo a la vez cambiara la contraseña de la tarjeta de crédito que estaba vinculada a la cuenta personal del Nuevo Banco del Chaco S.H.
El sujeto tras el teléfono, hizo que la comerciante transfiriera unos $117.000 de su cuenta bancaria a la de Naranja X, teniendo conocimiento la denunciante que contara en esta última la suma dineraria de $2.034.000 y que ya no estaba más cuando verificara su cuenta.
Seguidamente un supuesto “contador” de la empresa le realizó un simulacro de préstamo desde su cuenta bancaria, no continuando la mujer con esta transacción impuesta por los delincuentes, perdiendo por esta estafa la suma de $2.151.000, acción delictiva denunciada ante las autoridades judiciales pertinentes, ya que estarían datos personales de quienes recibieran las transferencias.
Comunicación fallida
Un tema no menor e importante poder destacar, es que en el plástico de la tarjeta de créditos no posee ningún número de contacto para poder el cliente llamar a la empresa, y cuando se consigue comunicarse es atendido por un “bot”, cuando necesita imperiosamente hablar con un asistente humano que pudiera guiar al cliente en su problema. Tampoco se es empático cuando se acerca el cliente a una oficina comercial, ya que afirmarían que el problema no sería institucional sino de índole personal.
Otra modalidad fraudulenta delictiva
Esta es otra modalidad de estafas virtuales que están implementando delincuentes virtuales, por lo que se solicita a las personas evitar navegar por la web en busca de estas informaciones fuera de horarios comerciales, y tratar de asesorarse con personas de confianza que tengan conocimientos en estas actividades, así no caer en estas trampas.





































































