La palabra “inclusión” se ha convertido en un eslogan frecuente en los discursos oficiales, pero la realidad en nuestra provincia hoy cuenta una historia muy distinta. Detrás de los expedientes trabados y las deudas de INSSSEP, hay cientos de niños cuyas terapias, traslados y apoyos escolares han quedado suspendidos en el aire.
El corte del servicio anunciado por las 17 instituciones del Consejo de Instituciones de Atención a la Discapacidad del NEA que funciona sobre Ruta 11, KM 1007, no es una decisión caprichosa. Es el resultado de un sistema que se volvió insostenible: falta de pagos, aranceles de transporte desactualizados y convenios que nunca se renuevan.
El golpe a las familias y el sueño truncado
El pasado lunes 2 de marzo, las reuniones informativas en centros como CREDES en Las Breñas no fueron para celebrar avances, sino para comunicar una noticia devastadora: la atención se detiene.
Para un niño con discapacidad, la continuidad de su tratamiento no es un lujo; es su puente para conectarse con el mundo. Sus maestras y profesores de Educación Especial no son solo “prestadores”, son quienes sostienen el sueño de una inserción real en una sociedad que, muchas veces, parece preferir mirar hacia otro lado.
La paradoja de la insensibilidad
Mientras el ente autárquico estatal muestra su decadencia administrativa, son los más vulnerables quienes pagan el costo más alto. Sin transporte y sin atención especializada, la inclusión se vuelve una promesa vacía de cartón.
Una deuda que no es solo económica
La falta de respuestas de INSSSEP es una muestra de insensibilidad gubernamental. No se trata solo de números en una planilla; se trata de el derecho a la educación y la salud; el esfuerzo de los padres que luchan día a día; el compromiso de los profesionales que ya no pueden sostener sus estructuras.
Es hora de que quienes deciden entiendan que incluir no es solo decir la palabra, sino garantizar que el sistema funcione. Hoy, en Las Breñas y en toda la región, el silencio de las aulas y los consultorios vacíos grita mucho más fuerte que cualquier discurso oficial.















































